Así es como pasa el tiempo, con segundos formando minutos y matando la vida con las horas que siguen su curso, formado días, creando nuestros meses para planear nuestro futuro a corto plazo.
Hay días que ni siquiera nosotros podemos tener el control de todo, nuestro estrés se va al cielo, las emociones son el clímax de cada hora y así pasa y pasa el día desde que abrimos los ojos hasta cerrarlos.
Otros días, simplemente hay tranquilidad y felicidad, sin nada de que preocuparse aunque haya mucho que hacer y mucho más que esperar, y aún así, todo marcha bien con las personas que te quieren y que quieres.
Muchos días crees que todo estuvo planeado y hecho para hacerte pasar un mal día y cuando crees que todo estuvo fatal y fue un día nefasto, un pequeño detalle te hace ver que a pesar de todo, fue un gran día.
Días en los que crees que han sido realmente largos y aparentemente llegaron a su fin en cuestión de minutos y no 24 horas como todos y cada uno de ellos dura; y te pasaste ocupad@ haciendo lo que necesitabas, debías o querías hacer, estar con quien debiste, toleraste o deseabas estar.
Pocos son los días que pintaban para ser lindos, agradables, sorprendentemente amistosos y terminan con lo último que hubieras querido o lo jamás creíste que llegaría...
Y aunque día a día podamos vivir como si tuviéramos la vida comprada, y otros días hagamos todo por vivir al máximo... Es así como pasa el tiempo... con segundos formando recuerdos y matando la vida con las horas que no aprovechamos, formado días, creando nuestros meses para seguir viviendo a largo plazo... aún cuando no lleguemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario