El tiempo pasa arrebatándonos las horas de sonrisas y de nervios; pero nosotros le arrebatamos el amor y la esperanza. Quise tenerte a mi lado, y me basto tu voz para sentirte ahí, conmigo.
El día se despidió y la noche nos dio la bienvenida a nuestro más profundo encuentro, en que me enamoro de ti cómo la primera vez, en que te beso cómo la primera vez, en que me doy cuenta que te pertenezco en totalidad.
El Sol nos ilumina, la Luna nos cuenta nuestra historia una y otra vez para fortalecer la llama que en nuestros corazones tatúa nuestros nombres.
Quiéreme como si el mañana no existiera, ámame como si no me volvieras a ver, dímelo una y otra vez porque no sabes cuando será el úlitmo momento en que tus ojos sean mis ojos.
Abrázame que no quiero sentirte lejos, bésame que el día termina y el tiempo quiere burlarse de nosotros, sin saber que hemos sido nosotros quiénes nos burlamos de él, porque a cada segundo mi voz es tu voz, tu dolor es el mío, y nuestros corazones son uno sólo.
Quiéreme, ámame y nunca dejes de decírmelo.
Cómo la primera vez, Liza
No hay comentarios:
Publicar un comentario